Después de un año en una de las fábricas de futbolistas más prestigiosas del mundo, la del Arsenal, Fran Mérida (Barcelona, 4 de marzo de 1990) vuelve a Vilanova i la Geltrú para pasar las vacaciones con sus padres y su hermana Sara, que también es una gran futbolista y recientemente ha fichado por el Espanyol. El centrocampista atendió a MD para repasar su año en Londres y las perspectivas de futuro.
¿Qué tal sus vacaciones?
Pues bien, tranquilo, descansando, con la familia, desconectando, buscando la tranquilidad que esperas durante la temporada. Duermo mucho, voy a tomar al sol en la playa, paso bastante rato con los amigos y, sobre todo, con la familia.
¿Qué es lo que más echa de menos de aquí?
Sobre todo los amigos, ya que soy mucho de estar con ellos por la calle y allí te encuentras un poco solo. También alguna comida, como el jamón, la tortilla de patata… En Inglaterra se come bien, pero como aquí no.Ya llevo tres años en Londres y te acabas acostumbrando, aunque el clima no es de los mejores.
¿Cómo es un día normal de Fran Mérida durante la temporada?
Pues muy sencillo, la verdad. Me levanto y voy a entrenar. Después, como en el club con los compañeros y las tardes las tengo libres, así que voy al cine o hago cosas típicas de un chico de mi edad.
Usted se ha quedado en Inglaterra, pero estuvo muy cerca de continuar en la Real Sociedad. ¿Es cierto que quería estar allí una temporada más cedido?
Al principio hablaron con el Arsenal para saber su intención. Me dijeron que querían que me quedara, porque iría entrando poco a poco en la Copa y, vaya, he jugado dos partidos en la Premier, tres en la Copa de la Liga, uno convocado en la Champions… Es importante, porque ves que el club confía en ti y vas dando pasitos en este sentido. Es cierto que la opción de la Real existió pero entre todos decidimos que lo mejor era quedarme en el Arsenal y estoy contento.
El propio Arsène Wenger frenó la cesión, solicitó que se quede en el Arsenal. Qué honor, ¿no?
Sí, es un honor, y si dice que quiere que me quede es por alguna cosa.
¿Cómo es Wenger como entrenador? ¿Es tan bueno como parece desde fuera?
Es un profesional. Llega antes que nadie y se va el último. Es una persona que ama el fútbol y se preocupa por todo y por todos, por eso es tan buen entrenador. Es muy importante saber que el míster está siempre pendiente de ti. De hecho, yo entreno a menudo con el primer equipo.
A pesar de la devoción que expresa por usted, sólo ha podido jugar con el primer equipo en cinco partidos. ¿Decepcionado?
Siempre quieres jugar, pero yo sabía que era del filial y que en el primer equipo había jugadores de mi nivel. Yo siempre he trabajado, ha habido lesiones y he podido entrar en alguna convocatoria de Liga y Champions, he jugado de titular en la Copa delante de 60.000 personas y rivales de Premier. Para mí es muy positivo. Estoy contento, pero siempre se puede mejorar, eso está claro.
Y de cara al año que viene, ¿cuáles son los objetivos?
Mi intención es ir entrando en el primer equipo, paso a paso. Pero tampoco me quiero obsesionar.
Por su fichaje, por salir de la cantera del Barça y por la manera de jugar, se le ha comparado a menudo con Cesc. ¿Le molesta esta comparación?
Siempre me hacen la misma pregunta y estoy acostumbrado. No me molesta. Cesc es Cesc y yo soy yo. Está claro que tenemos similitudes, pero compararnos sería una cosa ‘rara’.
¿Qué ha aprendido de él?
Entrenando con el primer equipo te das cuenta de que aprendes mucho, tanto de él como de otros jugadores que juegan en mi demarcación.
¿Quién es su mejor amigo en el Arsenal?
El mejicano Carlos Vela.
¿Y el del primer equipo con el que mejor se lleva?
Con los españoles (Almunia, Cesc) y con el mismo Vela.
¿Y de los que más ha aprendido?
Cesc, Nasri, Arshavin… porque juegan en mi posición.
¿Cree que a Cesc ya se le ha quedado pequeño el Arsenal y podría cambiar de aires?
Ha habido muchos rumores sobre Cesc y el Barça y el Madrid, pero está encantado con el proyecto. No se ha acabado su etapa en el Arsenal. En el futuro puede dar muchas alegrías.
Pero sí que parece que después de un tiempo de fugas de talentos hacia Inglaterra, ahora se está dando un camino inverso, como ha pasado con Gerard Piqué.
Se marchó, ha vuelto y le ha salido muy bien. Pero cada jugador tiene su trayectoria.
Al menos se ha roto un tabú que decía que un jugador que se marchaba de Can Barça no podía volver y triunfar… ¿Eso le puede favorecer a usted?
Eso son habladurías. Yo nunca me he cerrado las puertas en ningún sitio. Ahora estoy muy contento, quiero estar muchos años allí y triunfar. Si las cosas no me fueran bien, me tendría que buscar la vida.
¿Cómo ha visto la temporada del FC Barcelona desde la distancia? Debe dar un poco de envidia cómo juegan, ¿no?
Más que envidia, alegría. He visto y he disfrutado todos los partidos. Han hecho un año increíble, inmejorable.
En la final de Roma entre el Barça y el Manchester. ¿con quién iba?
Tengo amigos en el Barça y he estado muchos años allí. Con el Barcelona, claro está.
¿Y en la de París entre el Barça y el Arsenal?
Con el Arsenal. Estuve en París y en los últimos minutos lo pasé mal